Las semillas de lino constituyen una de las fuentes más ricas del reino vegetal y sus beneficios se relacionan con su contenido nutricional, ya que son fuente de tres componentes fundamentales para la salud: omega3, fibra alimentaria y fitoestrógenos. Gracias a estos nutrientes, las semillas son antioxidantes, anticoagulantes y antiinflamatorias. Además, su consumo disminuye el colesterol, previene la aparición de enfermedades cardiovasculares y aumenta las defensas del organismo. ¿Cómo consumirlas? Agregar las semillas molidas en la preparación de panes, galletitas, yogures, ensaladas, sopas, cereales del desayuno, copos, granola e inclusive, sobre el queso untable. La cantidad ideal: una cucharada por día, preferentemente molidas con la procesadora. Las comprás en cualquier dietética o todo suelto, también vienen trituradas, listas para consumir. No le cambian el gusto a tus comidas.
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